Made in #Argentina: una apuesta al diseño nacional

Estudios científicos afirman que viajar es la clave de la felicidad. Ahora bien, si sumamos viajes con diseño, la felicidad es extrema. Por ello y con el objetivo de llegar a toda la Argentina desde Generación Vitnik, recorrimos diferentes provincias brindando charlas, actividades y presentando la 3era edición de la convocatoria nacional. Así, pudimos conocer qué están haciendo diseñadores de Santa Fe, Neuquén y Mendoza para contarte todo en esta nota.

Victa, un juego de texturas

En Santa Fe, nos encontramos con Victa Auténtico, marca a cargo de Andrea Ferrero y Maria Alejandra Capiro, ambas licenciadas en diseño de indumentaria y textil. Si pudiéramos ver el alma de Victa, veríamos un “juego de combinación descombinada de tejidos, texturas y estampados, la filosofía Victa se resume en «Todo es Poco»”, definen Andre y María Alejandra.

A la hora de crear sus colecciones, se inspiran en una mujer auténtica, real, que quiere verse linda, cómoda y distinta. “Jugamos entre la tendencia que mejor se adapte a la mujer Victa y la llenamos de nuestra impronta boho chic”, aclaran. A través de diferentes detalles artesanales, la combinación de avíos, la mezcla de texturas y prints, logran una prenda auténticamente Victa.

Si bien les gusta crear sus propias tendencias, están siempre alertas observando lo que está sucediendo en el mercado local tanto a nivel actual como a futuro. “Creemos que actualmente la tendencia deportiva es una de las más fuertes esta temporada. Tratamos de incorporarla en detalles y para eso lanzamos una línea de básicos ya que es una demanda constante. Nos encanta esta tendencia, nos parece súper dinámica y versátil”.

Apostando a la producción regional de sus diseños, les interesa que cada prenda este hecha 100% con amor. Para que esto sea posible, se encargan ellas mismas de la compra de materiales, tanto en Santa Fe como en Rosario o Buenos Aires. “La producción es 100% santafesina. Trabajamos con personas que conocemos y sabemos del empeño y dedicación que le brindan a cada producto”, puntualizan las licenciadas.

Vendiendo en varios puntos de nuestro país, Santa Fe (e-shop), Rafaela, Nogoya, Paraná, Brinkman y Posadas, piensan que en Argentina hay mucho potencial creativo y ganas de trabajar pero creen que existe un abismo entre los emprendimientos creativos y las grandes marcas.

Capote, una propuesta constructiva  

Si nos trasladamos a Mendoza, nos encontramos con Capote, marca a cargo de Victoria Cucchi. Arquitecta de profesión pero apasionada de los textiles desde chica ya que su madre es modista. “Terminando la carrera me surgió la necesidad de construir con textiles, conocimientos adquiridos en la facultad. Así, comencé a incorporar desde el punto de vista constructivo y tecnico la generación de prendas”, señala Victoria.

En sus inicios Capote surgió construyendo prendas de abrigo a través de técnicas de tejido uniendo planos de tela que previamente se habían maquetado con papel. De esta manera, lo que Victoria estaba generando principalmente era una prenda de cobijo. De allí salió el nombre. “El concepto de la marca tiene que ver con la búsqueda de una perspectiva distinta sobre la filosofía de las prendas, con la concepción de nuevas morfologías. La ropa no es solo ropa, las prendas comunican, tienen un contenido y un diálogo con la sociedad, nos presentan como personas distintas”, aclara la arquitecta.

Si hablamos de creación a la hora de diseñar, son justamente esas personas distintas las que la inspiran. Las personas que construyen diariamente la sociedad, que generan poesía en su actividad y tienen personalidad, sueñan y bailan por la vida construyendo un futuro son su fuente de inspiración para contar historias a través de la imagen.  

A la hora de construir una prenda, su principal recurso es la optimización de la materia prima. A partir de la utilización del 100% de la tela se genera una prenda nueva. “Optimizo las formas, la morfología, las costuras, las líneas a partir del lienzo”, señala.

En relación a las tendencias, Victoria busca estár todo el tiempo informada de las mismas pero sin caer en ellas totalmente, tomando simplemente lo que le sirve para su marca. “Hay un nicho de personas que esperan que cubramos sus necesidades. Gente que no quiere ponerse lo que ve en las vidrieras, que no quiere salir vestida toda igual y necesita contenido e historias”. Contar historias a través de su cuerpo, del movimiento y de la necesidad de salir a la calle vestida de la misma manera con la que desempeñarse físicamente, eso es funcional y tiene que ver con una tendencia que está creciendo actualmente, la deportiva. “Los usuarios necesitan y piden estar cómodos y nosotros como generadores de productos, tenemos que adaptarnos a lo que la gente pide de cierta manera, tenemos que estar atentos, escuchar y observar”, focaliza la creadora de Capote.

Si bien, es difícil conseguir precios y variedad en Mendoza, la producción es sumamente artesanal. Una parte de la cadena lo hacen tejedoras de la ciudad, el armado y las terminaciones las hace ella misma, al igual que las prendas más básicas.

Observando el diseño de nuestro país, Victoria cree que si bien es difícil desenvolverse en el ámbito del diseño independiente, también cree fervientemente en el mismo. “Somos un pueblo con muchas raíces, identidad e imaginación”, finaliza.

Podes conseguir las prendas Capote, a través de sus redes sociales, en negocios de la ciudad de Mendoza y también por pedido.

Sónar, crear desde lo social

Viajando más hacia el sur, más precisamente a Neuquén, nos encontramos con Sónar, un emprendimiento a cargo de Sol Ungar que busca satisfacer la necesidad de vestir a personas con discapacidad visual. Sol estudió diseño de indumentaria en la Escuela de Diseño en el Hábitat de la ciudad de Neuquén. Junto con Lucia Baldivieso, se dividen las tareas, al mismo tiempo que cuentan con diferentes personas que participan activamente de la marca. “Nos alimentamos sobretodo de las personas no videntes que participan a la hora de hacer sugerencias en cuanto a las cuestiones de adaptación de las prendas”, cuenta Sol.

Con la idea de volver a las raíces del diseño pensando en una cuestión funcional del mismo, Sol creo Sónar para buscar respuestas a una necesidad concreta. “Planteamos lo funcional y lo estético como una fusión y le damos una vuelta con nuestra propia impronta y estilo pero siempre pensando en un diseño desde lo más social posible”. Sónar apunta a esa forma de trabajo más cooperativista y social, a una cuestión más legítima y no de tendencia.

En cuanto a la inspiración a la hora de crear sus colecciones, la marca oriunda de Neuquén, tiene una impronta muy geométrica, adaptándola siempre a una cuestión más naif. Pensando que sus diseños están orientados a un público específico con discapacidad visual, trabajan mucho con recursos que tienen que ver con la experiencia del tacto. “Jugamos con el tacto para reforzar las ideas, ver que pasa cuando pasas la mano y cómo disfrutas del diseño. Usamos aplicaciones de braille, tachas, canutillos bordados, botones, piedras, variando en la propuesta y en el pedido”.  

Todo este proceso productivo está hecho artesanalmente por el equipo Sónar, dividiéndose el trabajo en diferentes etapas. Una se encarga de la moldería, otra del corte y otra de la costura, para luego realizar los detalles finales entre todos. “Los materiales los compramos en Buenos Aires, y el proceso es bien artesanal. Realizamos desde el diseño ilustrado en figurin hasta ficha tecnica, molderia, corte, confección y acabados”, explica Sol.  

Si bien observan y tienen en cuenta el tema de las tendencias a la hora de diseñar, no las siguen de manera fiel. Las utilizan para saber qué tipologías se usarán, pero luego las adaptan a sus propios colores, estampas y morfologías. “Esta bueno que uno genere su propia moda, que no  todos estemos insertados en el mundo de las tendencias y los “uniformes”. Es interesante plantearse lo que a uno le guste, le siente bien y se siente cómodo”, sostienen desde Sónar.

Es justamente esa necesidad de sentirse cómodo y funcional lo que genera hoy la tendencia deportiva. “Esta tendencia resuelve el diseño y la estética. La ropa deportiva es la que te guarda el cuerpo o lo expone ante esos deportes. Es super valorable y destacable”, plantea Ungar.

Replanteandose el diseño argentino, la diseñadora cree que hay una nueva generación que se está planteando todo esto de volver al diseño noble, innovador y necesario sobre todo.

Sus puntos de venta es por medio de las redes sociales hasta el momento ya que se encuentran desarrollando una página web donde introducirán un e-shop. También tienen sus prendas en un local de tatuajes en la ciudad de Neuquén.

Estas son algunas de las propuestas que reflejan el talento y la creatividad argentina a la hora de emprender en materia de diseño textil. Cada una de ellas, Victa Auténtico, Capote y Sónar, reflejan la identidad, cultura y la sociedad en donde estamos inmersos.