Juan Cravero, 27 años de puro oficio

Porque el trabajo en equipo siempre da mejores resultados, Generación Vitnik se asoció con Juan Cravero, especialista en venta y reparación de máquinas de coser, en una acción en donde el oficio y la pasión por el diseño se unen con un mismo objetivo: CAPACITAR Y APOYAR A LOS NUEVOS DISEÑADORES

27 años de trayectoria no es poca cosa para nadie. Mucho menos para Juan Cravero, dueño de una de las casas de venta y reparación de máquinas de coser más importante de Córdoba. Se recibió de tornero, trabajó mucho tiempo vinculado a la mecánica de autos, y finalmente, tomó el riesgo de emprender su propia empresa donde la atención y la experiencia de compra, son las claves de su éxito, además de la “solidaridad”.

Hace un año que Juan Cravero decidió apoyar la iniciativa de Generación Vitnik prestando máquinas de coser para los diferentes cursos y capacitaciones que desarrollamos en el Vitnik LAB  con el fin de apoyar a los nuevos talentos del diseño en el arte del oficio de la costura. 

“Hace un tiempo que ya veníamos realizando acciones y exposiciones con JANOME en diferentes puntos y cuando llegó esta propuesta no lo dude. Conozco a Ramin desde que arrancó con Vitnik, tenemos una historia por detrás. esras acciones son muy importantes, y más si podemos ayudar a otros”, declara Juan en su escritorio de calle 21 de agosto 3676.

Más allá del paso del tiempo y los cambios culturales y digitales, la gente nunca dejó de lado la costura. Desde la ama de casa que tiene pasión por la costura hasta la profesional del diseño de indumentaria, muchos poseen una máquina de coser, nueva o heredada. “En el tiempo que nosotros arrancamos prácticamente no entraba nada importado entonces se trabajaba mucho con la mano de obra local haciendo los respuestos para cada máquina”, recuerda Cravero con profundo amor hacia el oficio. 

Con el boom de los institutos de moda, la industria de las máquinas de coser se vio envuelta en una vorágine de ventas tanto familiares como industriales. Sin embargo, Juan sostiene que lo importante no es vender, sino explicarle y enseñarle al cliente respecto al uso de las máquinas. “Si queres ser diseñadora, una máquina familiar y una remalladora funcionan a la perfección. Lo mismo para una ama de casa, con una familiar ya es suficiente. En cambio, para la gente que quiere tener un taller, una industrial para producir a gran escala resultan mucho mejor”, explica Juan destacando la importancia de tener en cuenta el uso y la finalidad que cada cliente le quiere dar a las máquinas.

Si estas pensando en comprarte una maquina de coser no dejes de pasar por Juan Cravero, en calle 21 de agosto 3676 y  si queres conocer un poco más y sumergirte en el ámbito de la costura, no dejes de pasar por el Vitnik LAB, Bahía Blanca 519, para conocer todas las capacitaciones que tenemos para vos. También te invitamos a bucear en nuestra web www.generacionvitnik.com para enterarte de todas nuestras propuestas.